Somos un grupo de misioneros católicos, llamados a transmitir la alegría de haber conocido y experimentado el amor de Cristo en nuestras vidas. Y es por eso que sentimos una gran necesidad de vivir y practicar con autenticidad el Evangelio en nuestra vida ordinaria.

Creemos que Dios se manifiesta de diferentes maneras y que cada persona es capaz de transmitir a los demás, este gran amor a Dios, si uno es dócil y pone al servicio del prójimo todos los dones y talentos recibidos.

Llevar la palabra de Dios significa ser un auténtico seguidor de Jesucristo, capaz de reconocer las propias debilidades, saberse humilde y simplemente dejarse amar por Él. Así, Dios actuará y transformará los corazones de cada persona que Él ponga en nuestro camino.

Por eso, conscientes de la sed de Dios que existe en el mundo actual y de nuestro compromiso como misioneros, de ayudar a la labor evangelizadora de la Iglesia, promovemos en todo momento el deseo de llevar una vida evangélica de acuerdo al mandato de amor que nos dejó Cristo: “Ámense los unos a los otros”. Animando a la comunidad, a vivir como hermanos, demostrando siempre la caridad y la fraternidad entre nosotros.

En Misión Maya apoyamos a diferentes organizaciones y congregaciones religiosas. Estamos llamados a servir y colaborar juntos, para cumplir la misión de la Iglesia, que todos se vayan al cielo.